No es el mismo agente con cuatro nombres. Cada uno trabaja sobre datos distintos, entrega un resultado distinto y se mide con una vara distinta. Puedes tener uno solo, o varios encadenados: uno que comunica y otro que toma el pedido.
Comunicar
Inicia y recibe
Personas contactadas
Calificar al lead
Solo recibe
Leads convertidos
Tomar el pedido
Inicia y recibe
Órdenes tomadas
Cerrar la venta y cobrar
Inicia y recibe
Ventas cobradas
Comunica a escala y se queda a conversar.
Se estrena una obra. Llega una marca nueva al país. Sale un servicio que nadie pidió todavía. La comunicación va a miles de personas y del otro lado, en vez de un flyer que no responde, hay alguien que contesta las preguntas que aparecen.
Atiende al que llega y averigua si conviene.
Once de la noche. Alguien ve la publicidad de un proyecto y quiere saber el precio, si queda disponibilidad, cómo se paga. Del otro lado hay un formulario y la promesa de una llamada. Calcula todo lo que tiene que atravesar para llegar a un número que capaz ni le sirve, y no deja el dato.
Toma el pedido y lo deja donde se factura.
Están los clientes que compraban y dejaron de comprar. Los que quedan lejos, donde la visita cuesta más de lo que deja la venta. Los negocios que ninguna estructura chica llega a gestionar. Y las carteras que sí tienen vendedor, pero que no se visitan seguido.
Se conecta con Salesforce y CRM similares.
Cierra la venta y el cobro sin salir de la conversación.
Hace lo mismo que el Agente de Venta y da un paso más: se conecta a medios de cobro y billeteras digitales para cerrar el proceso completo.
Ninguno improvisa. Si la consulta se sale de lo que tiene cargado, la comunicación pasa a una persona.
Contratación SAAS, sin costos de desarrollo. Implementación rápida, con acompañamiento en cada paso.
AI Sales Agent